El juego ha empezado
Esa emoción, esa tensión en el ambiente. Esas miradas esquivas, jugamos a hacernos los desentendidos pero al mismo tiempo estamos muy pendientes el uno del otro. No hay palabras solo miradas, gestos y movimientos. Nuestros cuerpos se comunican. Sin necesidad de abrir nuestros labios para pronunciar una simple palabra. El juego ha empezado...